Es la hora de merendar. Nosotros estamos con nuestro sandwich de nocilla y pan de molde con corteza en una las manos. El Cola Cao con grumitos se encuentra encima de esa frágil mesa de cristal, típica de los salones de todas las casas. Frente a nosotros no podía faltar la tele que nos mantenía lo suficientemente hipnotizados como para comernos hasta la corteza sin rechistar (es mi parte favorita del pan, pero hay a quién no le gusta).
En la caja tonta, a la hora del té, aparecía una leona con sus minileoncitos. La 2, tan educativa como siempre, explica el ciclo de la vida...todo bien hasta que la dulce mamá felina decapita a una cebra y entras en estado de schock. Buscas el mando en medio del susto y cambias de canal:
Piung, piung, piung!!
Uff, menos mal, una peli del oeste, acaban de haber un tiroteo, pero no pasa nada, ya estás curada de espanto aunque sigas teniendo la imagen de la cebra grabada en la retina. El filme acaba de empezar: una familia normal de 5 miembros en casa, perro incluido, en el lejano oeste. Vuelve el hermano del padre, Ethan, que es soldado y lleva años fuera debido a la guerra de secesión. Esta ha acabado hace tres años, pero Ethan que estaba del bando de los perdedores no había regresado porque se negaba a aceptar la derrota. A raíz de eso, se convierte en forajido, cosa que inferimos porque entrega a su hermano unas monedas recién acuñadas que, obviamente, son robadas.
Ni que decir queda que el prota es John Wayne, el héroe de los Western por excelencia.
En su llegada, saluda a "todos" con alegría, incluso, a la mujer de su hermano la mira con cierta complicidad y podemos inferir que ha habido o hay algo entre los dos. La sonrisa se borra de su rostro en cuanto entra el hijo adoptivo y mestizo de la familia.La felicidad del reencuentro es efímera, pues, a escasos 10 ò 15 minutos de la película, los nativos queman la casa de la familia, violan a la madre y a la hija mayor y las matan igual que ocurre con el hermano pequeño y con el padre. Ethan llega a casa junto con su sobrino mestizo al que detesta y se encuentra con ese panorama desolador.
Además, se percata de la desaparición de Debbie, su sobrina menor. Sabe que la han raptado para convertirla en mestiza, una idea que no soporta. Por esta razón decide ir a por ella junto con su sobrino.
Está claro que lo que Ethan más odia en este mundo es el mestizaje. ¿Qué hará cuando encuentre a Debbie? ¿Cómo acabará? Como de costumbre, no lo desvelaré. Pero he de anunciar que a estas alturas de la trama solía estar en el 5º o el 6º sueño, dándole un beso a escondidas a algún indio guapo o algo. Pero si quereis saber cómo acaba, os invito a que una tarde equipadas con una mantita (se aceptan batamantas) y unas palomitas intentéis ver el final. En el "peor" de los casos os habréis echado una siestecita.
Y con esta película tan poco convencional deseo a las que seáis madres, a las que no queráis serlos ni hartas de wiskey, a las que hagáis de madres de alguna mascota y a todos (pues al fin y al cabo hemos venido de una madre) un feliz día de la MADRE <3
Porque mi madre de convencional no tiene un pelo ^^
Porque mi madre de convencional no tiene un pelo ^^



