Aprovechando esta época de frío invertido me fui a visitar a mi Perseo peluqueril, el único capáz acabar con mi Medusa capilar. Una vez que las serpientes de mi fregona estaban bien pasadas por agua, champú y acondicionador. Tatito, tijeras en mano, quiso persuadirme para convertir a mis culebritas en gusanitos (seguro que ya tiene un cojín lleno de mi cabellera...y está coleccionando más para conseguir el colchón a juego).
Pero por más calor que me dé, me sigue gustando mi peluca y solo quería encogerla y darle un poco de forma y como eso de meter el cabolo en la secadora no es muy sano...era hora de ir a "la pelu".
Pero por más calor que me dé, me sigue gustando mi peluca y solo quería encogerla y darle un poco de forma y como eso de meter el cabolo en la secadora no es muy sano...era hora de ir a "la pelu".
-No sé qué hacerme, pero no lo quiero muy corto...
-Ah, pues yo te .o iba a dejar cortito para que estuvieras más fresquita.
-No ¬¬
-Bueno, pues te hago unas capas, te vulevo a cortar el fleco y te dejo media melena...por el hombro para que quede un peinado desenfadado.
-Hmmm, vale...
-Ah, pues yo te .o iba a dejar cortito para que estuvieras más fresquita.
-No ¬¬
-Bueno, pues te hago unas capas, te vulevo a cortar el fleco y te dejo media melena...por el hombro para que quede un peinado desenfadado.
-Hmmm, vale...
Resultado:
Una mezcla entre Cleopatra y Ringo Star. Supongo que me acostumbraré, pero estoy deseando que me crezca el fleco.
Una mezcla entre Cleopatra y Ringo Star. Supongo que me acostumbraré, pero estoy deseando que me crezca el fleco.