
Cada noche, claro está, regresa su casa y vuelve a ser una impasible muñeca hinchable. Acepta la situación con resignación, pues, al fin y al cabo, ha sido fabricada para sustituir.
Como cabía de esperar, se enamora del chico guapo del videoclub y deja a su dueño, que tras descubrir su secreto le confiesa que le gustaba más antes (cuando era una simple muñeca) porque ahora es muy "humana" y a él no le gusta la gente.
La historia en sí no es nada del otro mundo (una especie de "Toy Story" para adultos).
Lo que de verdad llama la atención es la cantidad de detalles del film:
-Nozomi juega con la tierra, toca el agua de lluvia y colecciona pequeños objetos como si fuera una niña pequeña (Es lógico, acaba de descubrir el mundo).
-Ella se siente mal por estar "vacía" por dentro y tener un corazón que no le corresponde.
-Un día, después de pincharse en un brazo y de que su amado descubriese su misterio, se topa con las palabras "nacer" y "morir". Pregunta si el diente de león que ve va a nacer pronto, y el muchacho le responde que ya ha muerto. Al final de la película esa planta desempeña un rol de conexión importantísimo.
-En mitad del argumento Nozomi decide saber de dónde viene y visita a su fabricante. Cuando llega a su "hogar", el paisaje es desolador. Sus parientas se encuentran desnudas, decapitadas y a medio hacer. Pronto llega su "padre" que la reconoce. Ella le pregunta qué pasa con las muñecas que vuelven. Él afirma que una vez al año se deshace de ellas porque se convierten en basura no incinerable (a lo largo de toda la película nos encontraremos con mucha basura incinerable y a esas alturas de la trama ya nos habremos familiarizado con el término).
Esa palabra retumba en la mente de Nozomi como si de un gong se tratase.
-En otra escena, la prota y su querido se encuentran en la playa. Él le comenta que la brisa le recuerda a su infancia y resulta ser algo que tienen en común, pero no como Nozomi cree.
-Lo que más me hizo gracia fue cuando descubrió el maquillaje y lo utilizó para taparse las costuras.
-Lo que más me hizo gracia fue cuando descubrió el maquillaje y lo utilizó para taparse las costuras.
No revelaré nada más, pues creo que me he pasado un poco contando detalles, pero, sin duda, impera la metáfora en este filme en el que el vacío interior de las personas, la sustitución, la vida (tanto el nacimiento como el transcurso de esta) y la muerte son los tópicos principales. A pesar de que en algunos momentos la muñeca roza el valle inquietante me pareció que se había logrado una mezcla curiosa. Así pues os la recomiendo tanto si os gustó "Toy Story" como si preferís "Romeo y Julieta". Una no tiene que ver con la otra, ¡lo sé!...pero la piña en la pizza también puede parecer estrafalario y está buenísima (os invito a que la probéis si no os llama la película).